03/01/10

NO! le grité corriendo a sus brazos."Te amo" me dijo besandome por ultima vez.


Era extraño. Él iba a mi lado, me abrazaba, me besaba. Lo mas extraño de esta locura, me llamaba "amor" , "mi vida". Casi un delirio, un delirio que me encantaba. Era real.
Caminabamos por la playa. Una playa soñada, muy soñada, pero real. Caminabamos por la orilla, sintiendo el frio del mar. Sentia el frio, la brisa, la espuma del mar. Mis pies tocaban arena, mi mano sostenia la suya y mis ojos lo miraban fijamente. Sabia y estaba muy segura de que era todo real, no habia ninguna mentira, cada paso que daba sobre el arena, lo sentia, cada ola que se arrimaba al mar, la podia escuchar como se acercaba.

Se produjo un silencio intenso en todo el lugar. Me miraba con sus ojos llenos de tristesa y culpa, angustia. Pudo romper el silencio con un simple comentario diciendo: Tengo algo para regalarte, por mas que nos mate la distancia, quiero que cada segundo de tu vida me tengas en tu mente, que te acuerdes de mi y todos los momentos que pasamos los dos, no me olvides.
No reaccionaba, no sabia que decir y tampoco sabia que trataba de decirme, me estaba asustando. Él no sabia como decirme las cosas, tenia miedo de lastimarme. No dijo nada. De su mano saco una cajita decorada con un moño. Tomo mi mano suavemente y abrió la cajita. Una alianza, plateada ,cuatro pequeños diamantes, hermoso, muy soñado. Aun no sabia que decir, seguia asombrada y confundida. Dentro de la alianza decia algo, "Lejos, pero cerca nuestro amor" y nuetras iniciales. Pregunté si la palabra "lejos" tenia algo en especial, qué significaba.
Me voy. Fue lo unico que dijo. Se iba, se mudaba, lejos, donde no podria ir. No importaba a donde fuera, sea donde sea, se marchaba y lejos, como decia la alianza.
Me mentia, eso creia, o por lo menos eso queria pensar. Lo negaba, me negaba mi pensamiento, no era una mentira. Solo quedaban horas para que se marche, pocas horas que duraban segundos. Todo fue muy sencillo y demasiado rapido. Horrible.
Dicutimos mucho. Mi desesperacion no me dejaba respirar, pero si llorar. Gritaba con furia, me sentia debastada y traicionada. ¿Porque la vida es tan dificil ? ¿Porque nos hace tantas malvades?. Sentia mucho odio, lo odiaba, me estaba por abandonar. Lo empujaba con la poca fuerza que me daba el cuerpo. Te odio, te odio, te odio!. Era lo unico que decia. Trataba de abrazarme y contenerme. Podia ver su dolor, lo veia en sus ojos. Sabia que no era la unica herida, él estaba herido.
El tiempo corria cada vez mas rapido. El tiempo se llevaba las horas que quedaban, se lo llevaba a él.
Ultimo día. Ultimo día en que podriamos estar juntos, terminaria en algun momento. Claro, nada es para siempre, cada uno sigue su rumbo, un camino diferente. En fin, seria nuestro ultimo día de amor, ternura. Ultimos besos, abrazos, carisias. Pero al parecer no seria asi. Él se debia ir, se despedia de mi, una vez que podia sentirlo y amarlo de manera correcta, él me abandonaba, no volvia, no podia soportarlo. El amor de mi vida que tanto habia deseado tenerlo, no volveria.
Trataba de echarlo, ignorarlo. Lo unico que queria en ese momento era que se fuese, no queri verlo. Pero yo misma sabia que no era lo que deseaba. Sin embargo no me escuché, le pedi que se fuera. Solo consegui desaprovechar los segundos por un capricho y dejar que se aleje. Por ultima vez grite que lo odiaba con todo el alma y el cuerpo no me supo sostener ni un minuto más. Quede atónita en la arena, tirada,observando como se marchaba justo en frente, ahi estaba él,marchandose,ahi estaba yo, dejandolo ir, solo por mi capricho estaba dejando que se marche. No podia dejarlo ir asi de facil, tenia que luchar y hacer lo imposible para evitar que me dejara. En un instante me puse de pie. NO! grité, él volteó la mirada, corri a sus brazos, me sostuvo. "Te amo" me dijo, besandome, por ultma vez.
Nos mirabamos, miraba sus ojos cargados de lagrimas a punto de caer, me sonreia y en un abrir y cerrar de ojos ya no estaba. Solo yo. Pero ya no estaba en ese lugar hermoso, estaba en mi habitacion. Crei que habia pasado todo muy rapido, era muy raro. Mire mi mano derecha, no habia ninguna alianza, ninguna escritura dentro de ella. Nada. No sentia mis pies mojados por el mar, no sentia arena, ni la brisa de aquella playa. Solo estaba yo, en mi habitacion, tratando de descubrir que era lo que habia sucedido. Lo que hubiera sido, donde yo me encontraba con aquella persona que amaba, habia sido tan real que juraria averlo vivido. Solo estaba yo, con mi enojo y mi sueño en mente que no podia olvidar. Si, un sueño, un sueño que se convirtio en pesadilla y no pudo ser real. Sigo esperado la hora de volver a soñar, volver a verlo una y mil veces en aquel lugar, ver el atardecer y amanecer con el, solo en ese lugar, apesar de que halla sido un sueño, en mi sueño ese lugar es real, esa persona especial, es real, esos besos y abrazos son reales, pero solo cuando vuelvo a soñar.


Indiana Garcia Pravos.