Buscamos que nos entiendan, que nos sepan comprender y ponerse en nuestro lugar. Cuando queremos hacernos ver, que las personas nos vean, llamamos la atención. Todo para conseguir que nos miren por un segundo. No pedimos demasiado, ¿o si?. Cuando tratamos de explicarnos y decir lo que sentimos para que los demas sepan lo que queremos transmitirles, para que sean consientes de lo que buscamos nosotros, los que quieren ser atendidos por ese segundo que pedimos. ¿TAN complicado es prestarnos atención y escucharnos? ¿Es mucho pedir de que se pongan en nuestro lugar y sientan lo mismo que sentimos ahora?.
Poco a poco reconocemos como son las cosas, la realidad y la mentira. De a poco nos damos cuenta de a quién tenemos o no. A quienes realmente les importamos y cuáles son aquellos capases de sacrificar cualquier cosa por nosotros, por uno.
Todos en algun momento pretendemos ser amados, escuchados y ayudados. Cada uno necesita algo de otro. Y el otro necesita algo de el que lo necesita a él. Nos necesitamos, ambos, uno al otro. Pero para eso necesitamos tener confianza y ser capases de dar todo por el otro. Como la distancia. Si existe distancia, hay que ser fuertes y si realmente estamos seguros de lo que hacemos, tener fuerza y dar el mayor esfuerzo para que esa distancia se comvierta en cercano. Pero si el esfuerzo no es dividido en dos, si el esfuerzo solo es de uno, no funciona. Las fuerzas se unen por parte de los dos. Si no es asi, entonses ¿quien es el fuerte? ¿Donde está la alianza, la fuerza?
Escuchar, entender y respetar es lo que buscamos. ¿Existen los que escuchan? ¿los que entienden?. ¿Existe el respeto?. Sentirse respetado y comprendido es lo que nos hace sentir tan especiales, y no se refleja la transparencia que nos hace invisibles.
Escuchar, para ser escuchado. Comprender para que luego te comprendan. Respetar para ser respetado. Eso es lo que buscamos.
Indiana García Pravos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada